Humberto Alonso Carvajal

 

 

Empecé mi despertar desde que era joven, pero no entendía las señales que me enviaba Dios, el universo o en lo que ustedes crean, a todos nos pasa, pero si no somos conscientes no las veremos claramente. Sentía que algo me hacía falta para ser pleno, pensé, como en las creencias que nos inculcaban, que si llegaba a tener lo que todos anhelábamos tener, como era una profesión, posesiones y un status, no me iba a sentir más así, no quiero que me mal interpreten, no digo que sea malo tener todo eso, pero buscaba felicidad, paz y propósito en mi vida, fue cuando descubrí que lo que estaba haciendo no llenaba mis expectativas. Esta historia la tengo relatada en mi libro "Qué hacer, cuando no sabes que hacer".

Me gradué como Ingeniero Electrónico, ejercí mi carrera por más de 25 años, pero hubo momentos en que sentía que debía haber algo más, hasta que un día, por situaciones que se me presentaron, fui incursionando en esa búsqueda del Ser, el verdadero Ser que somos todos.

Hacia el año 2005 empecé a tener de nuevo curiosidad por muchos temas relacionados con el sentir, la intuición, como conectar realmente con nuestra alma. Retomé mi búsqueda por momentos, porque me encontraba sumergido en mi día a día, empecé a coincidir, "así lo creía antes", con personas que me irían llevando poco a poco a tener la certeza que había algo más de lo que podía ver, sentir y hacer.

Tomé un seminario de "la memoria celular" tras asistir a varias terapias alternativas para sanar mi niño interior, hacia el año 2015 comencé con Un Curso de Milagros, en el 2018 me interesé por ser facilitador practicante de Access Bars, técnica que desbloquea, en ciertos puntos específicos de la cabeza, creencias limitantes de nuestra programación desde pequeños y de nuestros ancestros, en el 2019 lancé mi primer libro, luego tomé en el 2020 un taller de "emociones tras los síntomas", en el año 2021 realicé un taller de Hoóponopono y lancé mi segundo libro. Sigo aprendiendo cada día más, me di cuenta que la vida me estaba colcando en el camino de tomar la decisión de dedicarme a mi verdadero propósito y decidí tomarlo muy en serio.

Me certifiqué como Coach Puro, Estratégico y Grow, donde pude adquirir más herramientas para compartir en mis talleres y sesiones, las cuales disfruto, porque ayudar a encontrar el camino hacia el interior, como lo estoy haciendo yo, es de las más grandes satisfacciones que puede tener uno como contribución para los demás.

Me identifico con mi Logo que es el "Bambú" y el equilibrio, me inspiró un cuento Zen Japonés que dice así:

"Un día un sabio le regaló a un granjero unas semillas para sembrar, la única indicación que le dio el sabio era, que debía regarlas con frecuencia y abonarlas día tras día. El granjero se dispuso a sembrarlas, los días transcurrían y no había asomo de planta alguna, pero sin embargo el granjero siguió día tras día y así durante 7 años, al transcurrir ese tiempo comenzó a ver que brotaba un árbol, el cual creció más de 30 metros en las seis (6) semanas siguientes". 

El Bambú empieza en los primeros siete (7) años a crecer hacia abajo fortaleciendo sus raíces, las cuales le van a dar soporte cuando salga a la luz, es por esto que puede crecer 5 cm por día, una vez brote a la superficie, si uno pudiera observar todo el día, podría verlo crecer.

Debemos crecer primero interiormente con perseverancia y amor, de ahí radica el poder de nuestro Ser interior, para después ver los frutos y seguir creciendo.